Formas de acompañarte en tu proceso

Procesos terapéuticos individuales y grupales para escucharte, comprender tu historia y vivir con mayor libertad interior.

Terapia individual

Un espacio donde poder parar y escucharte con honestidad.

Un lugar para traer lo que te está ocurriendo —tus emociones, tus dudas, tus conflictos o tus miedos— y mirarlo con calma y profundidad.
En este proceso iremos explorando juntos qué hay detrás de lo que estás viviendo: las emociones que aparecen, los patrones que se repiten, las historias que te cuentas sobre ti misma o sobre los demás. Poco a poco irás desarrollando una mirada más comprensiva hacia ti y recuperando tu capacidad de elegir cómo quieres vivir.
Trabajo desde la psicología gestáltica y transpersonal, integrando mente, emoción, cuerpo e intuición. Utilizo diferentes herramientas según lo que cada persona necesite en su proceso: diálogo terapéutico, trabajo corporal, creatividad, meditación o dinámicas experienciales que permiten comprender lo que te pasa no solo desde la mente, sino también desde la experiencia.
Compartir el proceso con otras personas suele generar algo muy poderoso: reconocer que no estamos solos en lo que sentimos. A través de la escucha, el respeto y la experiencia compartida, muchas personas descubren nuevas maneras de comprenderse y de habitar sus relaciones.

Procesos grupales

Un espacio muy valioso para mirarnos a través del encuentro con otras personas.

Muchas de las dificultades que vivimos aparecen en la forma en que nos relacionamos, y el grupo permite observar esas dinámicas con más claridad.

En los procesos grupales trabajamos aspectos como la niña o el niño interior, la gestión de las emociones, la creatividad, la responsabilidad afectiva y la manera en que nos vinculamos con los demás. El grupo se convierte en un espacio seguro donde experimentar nuevas formas de estar y relacionarse.

Círculos de mujeres

Espacios creados para que las mujeres puedan encontrarse, escucharse y reconocerse en otras mujeres.

Un lugar donde compartir experiencias, explorar el cuerpo, la emoción y la propia historia desde un clima de respeto y confianza.
En estos encuentros trabajamos aspectos como la relación con el propio cuerpo, la autoestima, la sexualidad consciente, el deseo, la vergüenza o la culpa que muchas mujeres han aprendido a cargar a lo largo de su vida.
El círculo permite recuperar algo muy antiguo y muy necesario: la fuerza del encuentro entre mujeres. Un espacio donde cada una puede reconectar con su propia voz, su poder personal y su manera única de habitar el mundo.

Si quieres saber qué proceso se ajusta mejor a ti

estaré encantada de asesorarte