Escuchar a las personas siempre ha sido parte de mi camino

Soy Mar Rodicio Bertólez, psicóloga gestáltica, y acompaño procesos terapéuticos en Plasencia.
Desde muy joven supe que me fascinaba algo muy sencillo y muy profundo a la vez: escuchar a las personas.
Escuchar cómo cada una vive la vida, cómo entiende el mundo y qué hay detrás de su forma de sentir y actuar. Siempre he tenido la sensación de que cada persona es como un territorio único. Escucharla es como viajar a un lugar nuevo y descubrir su paisaje.
Con el tiempo entendí que quería dedicar mi vida a acompañar a las personas a salir de sus atolladeros y recordar quiénes son realmente.

Cuando la psicología se convirtió en mi profesión.

Estudié Psicología en la Universidad de Salamanca con la certeza de que quería trabajar acompañando procesos humanos.
Durante años desarrollé mi trabajo en distintos ámbitos donde pude aplicar la psicología de forma directa.
En 2007 trabajé en Imaginarium, aplicando conocimientos de psicología evolutiva y educativa al desarrollo infantil a través del juego.
A partir de 2008 comencé a trabajar como agente de igualdad en la Mancomunidad del Valle del Jerte, donde durante más de una década acompañé procesos muy significativos:
Atención psicológica a mujeres víctimas de violencia de género.
Trabajo en centros educativos sobre emociones y desarrollo personal.
Talleres y procesos grupales vinculados a la igualdad y la educación emocional.

El camino hacia mi propia transformación:

Paralelamente a mi trabajo institucional, inicié un proceso intenso de formación y exploración personal que transformó profundamente mi manera de entender la psicología.
Me formé en terapia Gestalt, un enfoque que integra mente, emoción y cuerpo, y que hoy es la base de mi trabajo terapéutico.
También exploré otros caminos que hoy forman parte de mi forma de acompañar: formación en Clown Esencial con Alain Vigneau, especialización en el abordaje terapéutico de la sexualidad, proceso SAT de Claudio Naranjo sobre eneagrama, proceso Hoffman para el trabajo con los vínculos parentales, constelaciones familiares, tantra y sexualidad consciente, teatro terapéutico y exploración actual en numerología.

El momento de dar el salto:

En 2016 abrí mi propio espacio terapéutico: Psicología A Buen Puerto.
Durante un tiempo compaginé la consulta con mi trabajo en la administración pública, hasta que en 2019 tomé una decisión importante: dejar mi puesto fijo para dedicarme plenamente a la consulta.
Desde entonces acompaño procesos terapéuticos de manera individual y grupal, trabajando aspectos como:

autoestima
gestión emocional
niñ@ interior
relaciones afectivas
sexualidad
crisis vitales
duelo
desarrollo personal

¿Cómo entiendo el proceso terapéutico?

Trabajo desde una mirada integradora del ser humano.
Para mí una persona no es solo su mente. También es su cuerpo, sus emociones, su historia, su intuición y su dimensión espiritual.
En terapia no se trata de encajar en un modelo ni de convertirse en alguien distinto.
Se trata de recordar quién eres, comprender lo que te ocurre y recuperar tu capacidad de elegir cómo quieres vivir.
Acompaño a personas que se han perdido a sí mismas a:
Reconectar con su autenticidad.
Habitar su cuerpo con más amor.
Comprender sus heridas y sus patrones.
Desarrollar una mirada más compasiva hacia sí mismas.
Vivir con más amor y más libertad interior.

Lo que más me conmueve de este trabajo:

Hay algo que sigo sintiendo como un privilegio cada día.
Ser testigo del momento en que una persona empieza a verse con otros ojos.
Cuando descubre que dentro de sí hay más recursos, más fuerza y más posibilidades de las que imaginaba. Cada persona tiene una luz única. Y acompañar el momento en que esa luz vuelve a encenderse es una de las cosas más hermosas de mi trabajo.

Si sientes que es momento de mirarte con más profundidad,

estaré encantada de acompañarte.